La crisis afecta. Y mucho. Es época de
manifestaciones y llega el momento de buscar un periodismo más digno. Buen
momento, pero ojalá ya no sea demasiado tarde.
Como si no bastase la difícil etapa por la que pasa el
periodismo en los últimos tiempos, la gente se encarga cada vez más de ir destruyendo
lo que aún queda de su verdadero valor, y en vez de avanzar vamos caminando hacia atrás. De lo que no nos quedan dudas es que
las tecnologías siguen invadiendo cada vez más cada aspecto de nuestra vida. Y como no, al periodismo.
Por si no bastaran los despidos
masivos, los escasos puestos de trabajo, tanto para veteranos como para nuevos
periodistas en el marcado laboral actual, y la precariedad periodística, la
empresa Narrative Science se dedica a hacer periodismo automatizado, primero fue
en el campo de la estadística y poco a poco se va ampliando a la política.
Consiste en generar y modificar noticias automáticamente a partir de una serie
de datos y fuentes. Así es todo muy fácil: le doy a un botón y ya tengo todo hecho.
Con este tipo de proyectos, ¿el verdadero periodismo ve poco a poco su fin? Es
inútil hablar de la necesidad de replantearnos la situación porque ya lo
llevamos haciendo desde hace mucho y el caso que se le hace al tema es omiso.
Es inútil así mismo poner en manos de las generaciones venideras de nuevos
periodistas la posibilidad de dar un giro a esta situación, porque es con
proyectos como este con el que todo lo que se haga al respecto se irá al pairo.
¿Depende realmente de las nuevas generaciones? ¿Depende realmente de nosotros? A veces me inunda la mente la cruda realidad de que de esta ya no hay escapatoria. Solo espero, por nuestro bien, que esté equivocada. Buena forma es la iniciativa
de Narrative Science para ahorrar tiempo y sobre todo - y lo más importante -
dinero. Lo peor de todo es que la empresa afirma que esto ayudará a mejorar el
periodismo. Para qué queremos periodistas de carne y hueso si tenemos robots,
¿verdad? Vamos, la gota que colma el vaso.

